El ámbito deportivo en la arquitectura

 

“El deporte es parte de la herencia de cada hombre y cada mujer, y su ausencia no puede ser compensada”. Pierre de Coubertain

 Como todo rubro, la arquitectura tiene diversas áreas de estudio e implementación, por lo que es una de las bases para el  desarrollo -a diferentes escalas- de las ciudades: es   posible trabajar desde una unidad básica habitacional hasta la proyección a futuro de una ciudad eficiente; también existen otras modalidades que se enfocan en la creación de productos cotidianos, elementos artísticos o proyectos efímeros.  Sin embargo, existe un vacío, un área poco estudiada y construida en nuestra región, en donde hay necesidades no solventadas por falta de conocimiento técnico, por falta de inversión o bien por dar prioridad a las funciones administrativas sobre una planificación de calidad, este es el caso de la arquitectura deportiva, un nicho poco valorado y que tiene un gran impacto en la sociedad.

 

El deporte es una actividad que puede ser de ocio, entretenimiento o recreación, así como de carácter profesional para muchos atletas, cada vez más demandado por los ciudadanos, al estar directamente relacionada con la mejora en la calidad de vida y en el bienestar de la sociedad. La infraestructura deportiva suele ser un atractivo importante para los países con mayor desarrollo.

 Al ver un área deportiva desde la perspectiva de espectador, es fácil distinguir entre un campo de fútbol y una piscina, pero no se puede apreciar a primera vista todo el trabajo y la importancia de muchos criterios previos en el proceso de diseño, planificación y ejecución que conlleva la rama de la arquitectura deportiva y -no por ello- debe dejarse a un lado la importancia que requiere. A esto se le pueden sumar diferentes características que se deben analizar en la planificación: la ubicación, el análisis del sitio, el radio de influencia, el tipo de uso, la modalidad deportiva, la iluminación, la isóptica, la accesibilidad, la seguridad, los diferentes sistemas constructivos, la planimetría, la tipología de superficies deportivas, el equipamiento, planes de mantenimiento para garantizar la vida útil de dicha infraestructura y el impacto o la existencia de un hito arquitectónico.

 

La arquitectura deportiva no se limita a un estadio de fútbol -haciendo alusión a que es la disciplina deportiva más popular -pero no por ello la única o la más importante que requiere un correcto desarrollo, ya que todos los deportes demandan  parámetros correctos para su confort; existen áreas auxiliares, áreas complementarias, áreas deportivas convencionales y no convencionales, áreas deportivas al aire libre y bajo techo, áreas longitudinales, áreas confinadas, espacios deportivos singulares y multideportivos. Todos con características muy especiales que deben considerarse desde el inicio de la planificación.

 

Ahora bien, paralelo a todo el carácter técnico arquitectónico, existen otras áreas de estudio que requieren personal capacitado para poder desarrollar un proyecto deportivo, en donde idealmente se requiere también de componentes como un diagnóstico de oferta y demanda, un plan de usos, un plan de mantenimiento a largo plazo, un plan económico y el programa de necesidades con visión a futuro.

 En países altamente industrializados existen leyes específicas para el desarrollo de la infraestructura deportiva, mostrando a su vez un mejor desempeño en los atletas de alto nivel y, por ende, un mayor interés de la población en practicar una disciplina deportiva. Al mismo tiempo existen normativas internacionales para el diseño de áreas deportivas y las buenas prácticas para su desarrollo, que engloban requisitos técnicos para garantizar la función y la seguridad de las áreas deportivas mediante métodos de ensayo o certificaciones de calidad, lo cual resulta ser un tema generalmente desconocido por la mayoría de personas, a no ser que exista un interés personal o profesional en este ámbito.

 

Profesionalmente implica un gran reto el poder mejorar las condiciones de la infraestructura deportiva en nuestros países y como resultado de cambios tangibles surge un proyecto en la Ciudad de Guatemala: un complejo educativo que abarca todos los grados académicos

-educación preescolar, básica, media, superior y universitaria- con múltiples áreas deportivas profesionales y de entrenamiento, con deportes federados y no federados, con un grupo de 11 disciplinas deportivas en las modalidades al aire libre y bajo techo, haciendo alusión a una “ciudad deportiva”, la cual será el nuevo centro de entrenamiento para muchos atletas y que abre las puertas a nuevas oportunidades en el ámbito deportivo.

Este proyecto -en el que participé como especialista en arquitectura deportiva- es una combinación multidisciplinaria liderada por la arquitectura, que crea el diseño, la planificación y los lineamientos de un proyecto que próximamente se  iniciará; este marca un cambio en la infraestructura deportiva y puede servir como modelo para otros sectores e instituciones.

Este proyecto cuenta con un área aproximada de 108 000 m2, de los cuales 50 200 m2 están dedicados a las diferentes disciplinas deportivas incluidas en esta obra, lo cual equivale a un 46% de desarrollo sobre el área total edificable, aprovechando de la mejor manera posible el desarrollo académico y la integración de espacios deportivos. El proyecto constituye una conjugación poco común en nuestro medio y con una gran expectativa, por lo que, seguramente, será muy bien recibida por la población.

Las principales áreas deportivas que forman parte de este proyecto son: pista de atletismo, fútbol, hockey sobre césped, hockey de sala, piscina olímpica y piscina de calentamiento o semiolímpica, polideportivo; combinando principalmente las disciplinas de futbol sala, básquetbol y voleibol, softbol, tenis, entre otros. Todas estas áreas deportivas se han considerado con parámetros profesionales e internacionales según la modalidad de cada deporte.

Los retos profesionales de este proyecto se centran en la fase de diseño, donde es necesario adaptar las condiciones del sitio a los lineamientos oficiales de cada disciplina deportiva, ya que en esta oportunidad las áreas debían ser adecuadas a parámetros de seguridad, de uso y del desarrollo constructivo que se requería en las edificaciones centrales del proyecto, esto debido a la ubicación, forma y condiciones del terreno principalmente.

Visualizaciones 3D - maquetas volumétricas / Arq. Javier De León

El siguiente reto en este proyecto fue unificar y resaltar diferentes lineamientos de diseño arquitectónico junto con los procesos constructivos en el ámbito deportivo, esto se logró realizando una base independiente de información sobre cada disciplina deportiva, debido a que -en ocasiones- algunas federaciones   no logran interpretarse correctamente en los planos o, bien, carecen de detalles de los cuales no existe información técnica.

Y el siguiente gran reto  es poder abrir paso a un plan estratégico que beneficie el desarrollo de la infraestructura deportiva, que actualmente no se tiene definido en nuestra región, y así poder desarrollar proyectos con mejor calidad que puedan ser de interés y beneficio para todos los países que carecen de esta información y que buscan un mejor desarrollo deportivo

Visualizaciones 3D - maquetas volumétricas / Arq. Javier De León


Javier De León Aragón / Arquitecto especialista en arquitectura deportiva

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